El verano en Palma tiene una forma muy concreta de empezar. Las terrazas vuelven a llenarse, el puerto recupera su ritmo y las comidas empiezan a alargarse más de la cuenta.
Y aunque cada uno vive la ciudad a su manera, hay algo que suele repetirse: muchos buenos planes acaban alrededor de una mesa.
Si este verano estás buscando qué hacer en Palma, aquí van tres ideas sencillas para disfrutar la ciudad. Planes reales, sin demasiadas complicaciones, que tienen algo en común: todos terminan frente al mar, en Ca n’Eduardo.
1. Pasear por el centro de Palma y acabar en el puerto
Hay días en los que Palma se disfruta mejor sin mapa.
Caminar por el casco antiguo, entrar en alguna tienda, pasar por la Catedral y seguir bajando hacia el mar hasta llegar al puerto.
En verano, ese paseo cambia. La luz dura más, las calles tienen otro ritmo y apetece parar más veces.
Y cuando llega la hora de comer, mucha gente busca lo mismo: un sitio tranquilo, con buenas vistas y donde sentarse sin prisas.
En Ca n’Eduardo llevamos años viendo cómo muchos terminan el paseo aquí. Frente al puerto, con una mesa compartida, algo de marisco al centro y una sobremesa que acaba durando más de lo previsto.
Porque hay planes sencillos que siguen funcionando muy bien.
2. Una mañana cultural y una comida que se alarga
Palma en verano también se vive lejos de la playa.
Una exposición en Es Baluard, una visita a la Catedral o simplemente perderse por las calles del centro puede acabar convirtiéndose en el mejor plan del día. Y después de una mañana así, apetece comer bien.
Apetece encontrar un restaurante donde el entorno acompañe y donde la comida tenga el tiempo que merece.
En Ca n’Eduardo, a pocos metros de la lonja, la cocina sigue girando alrededor del producto fresco y de las recetas mediterráneas que siempre apetecen cuando llega el buen tiempo: arroces, pescado, marisco y vino blanco servido frío mientras el puerto sigue moviéndose al otro lado de los ventanales.
3. Empezar el verano como toca: terraza, puerto y buena mesa
No hace falta esperar a una ocasión especial para celebrar que ha llegado el verano. A veces basta con reservar mesa, sentarse en la terraza y dejarse llevar.
El sonido del puerto, la brisa del Mediterráneo, una paella en el centro y esa sensación de que nadie tiene demasiada prisa por levantarse.
Por eso, cuando muchos buscan un restaurante frente al Puerto de Palma, terminan llegando hasta Ca n’Eduardo.
Dónde comer en Palma este verano
El verano en Palma tiene muchas formas de vivirse.
A veces empieza paseando por el centro. Otras, en una terraza frente al puerto, con una copa de vino frío y algo para compartir en el centro de la mesa.
En Ca n’Eduardo llevamos años viendo cómo muchos de esos días terminan aquí. Sin grandes planes. Solo con ganas de comer bien, mirar el mar y alargar un poco más la sobremesa.
Y quizá esa siga siendo la mejor manera de disfrutar la ciudad.

